martes, 13 de septiembre de 2011

http://www.youtube.com/watch?v=TwI5kzDRn8c

lunes, 12 de septiembre de 2011

El reflejo de la politica publica y seguridad ciudadana, como problema despues de ofrecer soluciones


Un método simple llamado “problema-reacción-solución”. Se crea una problematica, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: Dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana (Delincuencia), u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de, estrictas, políticas y leyes de seguridad en perjuicio de su propia libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales, privatizaciones y el desmantelamiento de los servicios públicos.




G rojas.


Como el ciego que llora contra un sol implacable, me obstino en ver la luz por mis ojos vacíos, quemados para siempre. ¿De qué me sirve el rayo que escribe por mi mano? ¿De qué el fuego, si he perdido mis ojos? ¿De qué me sirve el mundo? ¿De qué me sirve el cuerpo que me obliga a comer, y a dormir, y a gozar, si todo se reduce a palpar los placeres en la sombra, a morder en los pechos y en los labios las formas de la muerte? Me parieron dos vientres distintos, fui arrojado al mundo por dos madres, y en dos fui concebido, y fue doble el misterio, pero uno solo el fruto de aquel monstruoso parto. Hay dos lenguas adentro de mi boca, hay dos cabezas dentro de mi cráneo: dos hombres en mi cuerpo sin cesar se devoran, dos esqueletos luchan por ser una columna. No tengo otra palabra que mi boca para hablar de mí mismo, mi lengua tartamuda que nombra la mitad de mis visiones bajo la lucidez de mi propia tortura, como el ciego que llora contra un sol implacable.


domingo, 11 de septiembre de 2011

El Aplastamiento de las Gotas

Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo,
afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana,
se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea,
ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada,
una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida,
brotan en el marco y ahí mismo se tiran,
me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse.
Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Bolaño


Encontrar sobre mi espalda objetos agujereados; objetos que quito fríamente de su sitio, para sentir nuevamente el / hueco -- vacío -- vicio / que como herida me circunvala. II - Aun sin peso en la espalda mantengo erguida, como soldado, mi curvatura -- III El jorobadito de palabras, esa cruel deformación acabada en lenguaje; se sumerge agotado, hacia la pared posterior de la catedral que lo contiene, para olvidar, para fundirse con la piedra. IV - Ladrillo que se parte y cae - V Agotado de transitar y transitar, la piedra, el lenguaje, el jorobadito ralenta sus pasos, disminuye, lentamente, sus miradas, sus negras voces. VI ¿Quién oye, acaso, lo que gritan los deformes? VII .... VIII .... IX El eco de los sordos... X La muerte. .

viernes, 9 de septiembre de 2011

domingo, 4 de septiembre de 2011

Sabado 3 sep dia de nieve

Sabado 3 en Rancangua lindo dia de nieves y snowboard

sábado, 3 de septiembre de 2011

sueño y vida


El primer poema existente sobre la tierra fue escrito en barro en la cual narra el encuentro de una diosa; Inanna, y un pastor; Dumuzi. Cuenta el poema que Inanna, la diosa, amó esa noche como si fuera mortal y Dumuzi, el pastor, fue inmortal mientras duró la noche.


Memoria mutilada


La memoria del poder no recuerda bendice. Ella justifica la perpetuación del privilegio por derecho de herencia, otorga impunidad a los crímenes de los que mandan y proporciona coartadas a su discurso, que miente con admirable sinceridad.

La memoria de pocos se impone como memoria de todos. Pero este reflector, que ilumina las cumbres, deja la base en la oscuridad. Los que no son ricos, ni blancos, ni machos, ni militares, rara vez actúan en la historia oficial de América Latina: más bien integran la escenografía, como los extras de Hollywood. Son los invisibles de siempre, que en vano buscan sus caras en este espejo obligatorio. Ellos no están. La memoria del poder sólo escucha las voces que repiten la aburrida letanía de su propia sacralización. "Los que no tienen voz" son los que más voz tienen, pero llevan siglos obligados al silencio, y a veces da la impresión de que se han acostumbrado. El elitismo, el racismo, el machismo y el militarismo, que nos impiden ser, también nos impiden recordar. Se enaniza la memoria colectiva, mutilada de lo mejor de sí, y se pone al servicio de las ceremonias de autoelogio de los mandones que en el mundo son.

Memoria del fuego Galeano

Cae de rodillas, llora, besa el suelo. Avanza, tambaleándose porque lleva más de un mes durmiendo poco o nada, y a golpes de espada derriba unos ramajes.

Después, alza el estandarte. Hincado, ojos al cielo, pronuncia tres veces los nombres de Isabel y Fernando. A su lado, el escribano Rodrigo de Escobedo, hombre de letra lenta, levanta el acta.

Todo pertenece, desde hoy, a esos reyes lejanos: el mar de corales, las arenas, las rocas verdísimas de musgo, los bosques, los papagayos y estos hombres de piel de laurel que no conocen todavía la ropa, la culpa ni el dinero y que contemplan, aturdidos, la escena.

Luis de Torres traduce al hebreo las preguntas de Cristóbal Colón:

—¿Conocéis vosotros el Reino del Gran Kahn? ¿De dónde viene el oro que lleváis colgado de las narices y las orejas?

Los hombres desnudos lo miran, boquiabiertos, y el intérprete prueba suerte con el idioma caldeo, que algo conoce:

—¿Oro? ¿Templos? ¿Palacios? ¿Rey de reyes? ¿Oro?

Y luego intenta la lengua arábiga, lo poco que sabe:

—¿Japón? ¿China? ¿Oro?

El intérprete se disculpa ante Colón en la lengua de Castilla.

Colón maldice en genovés, y arroja al suelo sus cartas credenciales, escritas en latín y dirigidas al Gran Kahn. Los hombres desnudos asisten a la cólera del forastero de pelo rojo y piel cruda, que viste capa de terciopelo y ropas de mucho lucimiento.

Pronto se correrá la voz por las islas:—¡Vengan a ver a los hombres que llegaron del cielo! ¡Tráiganles de comer y de beber!

jueves, 1 de septiembre de 2011

domingo, 28 de agosto de 2011

sábado, 27 de agosto de 2011

Decisión apresurada


Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación le informaron que el tren en el que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el andén central y se sentó preparada para la espera.

Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó como aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente.

La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco dejar pasar aquella situación o hacer de cuenta que nada había pasado; así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos.

Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola la puso en su boca y sonrió. La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta.

La señora cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, la señora se dio cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. “-No podrá ser tan descarado”, pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el joven alargó la mano, tomó la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco. ¡Gracias! – dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad. De nada – contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida…

La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el anden y pensó: “¡Que insolente, que mal educado, que ser de nuestro mundo!”. Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galletas intacto.

Cuantas veces nuestros prejuicios, nuestras decisiones apresuradas nos hacen valorar erróneamente a las personas y cometer las peores equivocaciones. Cuántas veces la desconfianza, ya instalada en nosotros, hace que juzguemos, injustamente, a personas y situaciones, y sin tener aun por qué, las encasillamos en ideas preconcebidas, muchas veces tan alejadas de la realidad que se presenta. Así, por no utilizar nuestra capacidad de autocrítica y de observación, perdemos la gracia natural de compartir y enfrentar situaciones, haciendo crecer en nosotros la desconfianza y la preocupación. Nos inquietamos por acontecimientos que no son reales, que quizás nunca lleguemos a contemplar, y nos atormentamos con problemas que tal vez nunca ocurrirán.

Dice un viejo proverbio… Peleando, juzgando antes de tiempo y alterándose no se consigue jamás lo suficiente, pero siendo justo, cediendo y observando a los demás con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera.

Vetusta Morla - Copenhague

frühling in paris - Rammstein

Walking After You - Foo Fighters (subs. español)

Foo Fighters

Doğuş - Vur Vur Yüreğime

GREEN GRASS

"Momentos de intenso dolor"

Time

The Verve - BiTTer Sweet SymPhony

Causa es un amargo que dulce sinfonía de la vida ... Intente llegar a fin de mes, usted es un esclavo que el dinero luego de su muerte. Voy a tener usted el único camino que he venido abajo ... Usted sabe la que le lleva a los lugares donde todas las cosas que cumplir, sí. Sin cambios, no puedo cambiar, puedo cambiar, puedo cambiar, pero estoy aquí en mi molde, estoy aquí en mi molde. Pero yo soy un millón de personas diferentes de un día para otro ... No puedo cambiar mi molde, no, no, no, no, no, no, no Bueno, yo nunca he orado, Pero esta noche estoy en mis rodillas, sí. Tengo que escuchar algunos sonidos que reconocer el dolor en mí, sí. Me deja brillar la melodía, se deja limpiar mi mente, me siento libre ahora. Pero las ondas son limpias y no hay nadie cantando para mí ahora. Sin cambios, no puedo cambiar, puedo cambiar, puedo cambiar, pero estoy aquí en mi molde, estoy aquí en mi molde. Y yo soy un millón de personas diferentes de un día para otro No puedo cambiar mi molde, no, no, no, no, no, no, no ¿Ha estado alguna vez? Puedo cambiar, puedo cambiar ... Causa es una sinfonía agridulce esta vida. Intentar llegar a fin de mes, tratar de encontrar a alguien después de su muerte. Usted sabe que puedo cambiar, puedo cambiar, puedo cambiar, pero estoy aquí en mi molde, estoy aquí en mi molde. Y yo soy un millón de personas diferentes de un día para otro. No puedo cambiar mi molde, no, no, no, no, no, no, no Tenemos ya el sexo y la violencia melodía y el silencio (¿Alguna vez ha sido hacia abajo) (Yo te tomará por el único camino que he venido abajo)

Amelie

MUJER AMANTE

Linda peli linda musica.

So Long, Lonesome